Acné de la edad adulta

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Aunque el acné afecta de preferencia a los adolescentes y, por lo general, suele desaparecer después de los 20 años de edad, en alrededor de 20% a 30% de los adultos continúan apareciendo las lesiones típicas del acné, es decir, los barros y las espinillas.

Esta variedad de la enfermedad se denomina acné del adulto y es más frecuente en los hombres que en las mujeres.

El principal factor que determina la persistencia del acné después de la adolescencia es la actividad excesiva de las glándulas sebáceas de la piel. Estas glándulas se ubican en los folículos pilosos y producen una sustancia grasa denominada sebo, cuya función es mantener lubricada la piel.

Ahora bien, la producción de sebo depende, en gran medida, de la actividad de ciertas hormonas, en particular la testosterona, de modo que si una persona produce grandes cantidades de esta hormona, aumenta la cantidad de sebo en las glándulas sebáceas y ello favorece la obstrucción de los conductos de los folículos pilosos, con lo que se forman las espinillas y los barros. Otro factor que contribuye a la obstrucción de los folículos es la acumulación de células muertas de la piel.

Una vez que los folículos se obstruyen, en el sebo acumulado proliferan ciertas bacterias llamadas Propionibacterium acnes, de modo que la piel alrededor del folículo tapado se inflama y enrojece.
Los cambios en la alimentación no han resultados ser muy efectivos para controlar o prevenir el acné de adulto; tampoco es conveniente molestarse las espinillas o los granos porque esto en vez de mejorar el problema puede agravarlo y dejar cicatrices.

Por el contrario una limpieza adecuada de la piel todos los días (en la mañana y en la noche), con una loción medicada o un jabón suave y de pH neutro, permite eliminar el exceso de grasa y de células muertas en la piel, lo que ayuda a evitar la formación de barros y espinillas. El uso del aceite de Tea Tree (proveniente del árbol del té, con propiedades antisépticas,  antinflamatorias, cicatrizantes y analgésicas) es muy conveniente en los casos de ácne leve a moderado ya que su aplicación parece ser tan eficaz como el peroxido de benzoil en un 5% (Oxy-5, BenzacAC y otros), y produce menor irritación a la piel.

Además, están disponibles diversos productos para combatir el acné, los cuales contienen sustancias que descomponen los tapones de células muertas en los folículos y evitan la proliferación de las bacterias. Sin embargo, antes de utilizar cualquiera de estos productos es importante consultar con el médico o un especialista en dermatología, quien podrá definir las medidas más apropiadas para controlar el problema.

Véase también:


Bibliografía:

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