¿Avances en el tratamiento de la calvicie común?

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La calvicie común, conocida científicamente como alopecia androgénica, suele aparecer con la edad en los hombres y encuentra su causa en factores de tipo hereditario (ver también: Alopecia).

Si bien se sabe que la pérdida de pelo está asociada a la testosterona, hasta hace unos años se desconocía el mecanismo exacto asociado al adelgazamiento y la caída del cabello, pero la ciencia ha logrado dar algunos pasos interesantes y muy prometedores al respecto.

En el 2012, un grupo de científicos de la Universidad de Pensilvania descubrió que la pérdida de cabello estaba asociada a una proteína llamada prostaglandina D2.

Para determinar esto, el grupo de investigadores liderado por el doctor Cotsarelis, identificó los genes que se expresaban cuando los hombres empezaban a quedarse calvos, encontrando que la expresión de la prostaglandina D2 se empezaba a incrementar paralelamente con la pérdida de cabello.

La prostaglandina D2 es una proteína que puede circular normalmente en el cuerpo a bajas concentraciones y que es liberada por células del sistema inmunitario como parte de los procesos de defensa del organismo. Entre sus acciones más comunes está la broncoconstricción -que se ha asociado con enfermedades como el asma (ver también: Asma)-, y la vasodilatación.

Los investigadores además reprodujeron los resultados de su investigación, al aplicar la proteína en la piel de ratones de laboratorio que quedaron completamente calvos, lo que marcó un punto de partida para nuevas investigaciones para la cura de la calvicie.

El año pasado, otro grupo de científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, llevó la investigación un paso más adelante, al descubrir que de dos posibles receptores de la prostaglandina D2, sólo uno se asociaba con la calvicie.

Los autores del grupo concluyeron que esto abría una puerta adicional para un posible tratamiento contra
la alopecia, al encontrar tres puntos diferentes sobre los cuales actuar: la enzima que produce la prostaglandina D2, la misma prostaglandina D2 o el receptor GPR44, al que se une la proteína para producir su efecto.

Los autores de la Universidad Johns Hopkins, los doctores Nieves y Garza, han señalado que aún se deben realizar más estudios para comprobar el rol verdadero de la prostaglandina D2 en el proceso que lleva a la calvicie.

Si bien los resultados encontrados hasta el momento por los dos grupos de investigación parecen prometedores, aún es muy prematuro aventurarse a señalar a esta proteínas como el único factor que produce la pérdida de pelo en los hombres.

Otro factor que complejiza mucho más el panorama, es que las prostaglandinas suelen actuar con efectos contrarios, es decir, si la prostaglandina D2 produce bronconstricción, la prostaglandina E2 produce broncodilatación. De igual forma, si la primera produce pérdida del cabello, la segunda promueve el crecimiento del mismo.

No obstante, los mecanismos y las vías de acción de las prostaglandinas parecen ser los mismos, por lo que, si un medicamento inhibe la acción de una, se corre el riesgo de inhibir la acción de su contraria, lo que genera un nuevo dilema que debe resolverse.

No obstante, lo que resulta más emocionante de todos estos resultados de investigación, es que se están descubriendo mecanismos causales asociados a la calvicie común que antes no habían sido identificados y que prometen convertirse en focos de estudio para el desarrollo de nuevos medicamentos.

Véase también:

Referencias:

  1. Garza LA, Yang Z, Alagesan B, Norberg SM, Zhao T, et al. Prostaglandin D 2 inhibits hair growth and is elevated in bald scalp of men with androgenetic alopecia. Science Translational Medicine. 2012; 4(126).
  2. Nieves A, Garza LA. Does prostaglandin D2 hold the cure to male pattern baldness? Experimental Dermatology. 2014; 23, 224-227.

Redacción Salud, Editores Académicos SAS.

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