¡Es mejor prevenir la pañalitis que lamentar la dermatitis!

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La pañalitis es una inflamación de la piel causada por contacto directo de la piel de la región genital y de las colitas de los bebés con sus propias heces y orina.

Esta es la forma más común de lesión o irritación de la piel en los bebés, que los médicos denominan dermatitis. La dermatitis por pañal, como también se conoce a la pañalitis, se produce como reacción de la piel a la fricción, maceración y contacto prolongado de la piel con estas sustancias

Ya que las heces, la orina, el jabón o algunos componentes del pañal son ácidos o corrosivos, son capaces de provocar enrojecimiento y lesiones con aspecto húmedo, típicamente grietas o fisuras. La pañalitis puede fácilmente acompañarse de infección por bacterias y hongos, pudiendo ser una condición amenazante para el bebé y al mismo tiempo fácil de prevenir y evitar.

La pañalitis ocurre sobre todo después de los dos primeros meses de edad y es más frecuente en los niños con un trasfondo alérgico o con piel más sensible. El cuadro se acelera si los bebés no se cambian con frecuencia, especialmente por la noche, o si se usan plásticos o pañales de mala calidad o que ventilan mal. Otra cosa que muchos padres desconocen es que la pañalitis y sus complicaciones aumentan cuando el niño no recibe leche materna, cuando tiene diarrea, cuando es alimentado con papillas con mucho azúcar, o cuando toma algún antibiótico.

Es por estas razones que las madres (¡y los padres hoy en día también!) deben cambiar los pañales de sus bebés frecuentemente, ya que el secreto para evitar la pañalitis, además del aseo, es evitar la humedad en estas zonas; dada la delicadeza de la piel de los bebés, es mejor prevenir esta enfermedad que tratarla una vez establecida, ya que su curación puede tomar tiempo.

Recomendaciones Utiles que ayudaran a prevenir o tratar la pañalitis en su etapa más temprana

Establecer un horario habitual con espacio de tiempo cortos para la revisión y cambio de pañal, incluso durante la noche,

Después de cada cambio de pañal es ideal lavar la colita del bebé con agua y jabones suaves, sin bactericidas. En caso de no disponer de agua y jabón en el momento, limpiar con pañitos húmedos diseñados para el uso en bebés.

Aplicar con moderación ungüentos con óxido de zinc, después de cada cambio, esto permite proteger la piel del roce y del contacto con sustancias irritantes. Los remedios caseros como el almidón, favorecen las infecciones por hongos.

Procurar el uso de pañales desechables de buena de calidad, que permitan la transpiración de la piel. Es recomendable no cambiar con frecuencia la marca del pañal ya que esto puede generar irritación. En caso de utilizar pañales de tela, asegúrese que queden bien enjuagados. Es útil remojarlos al final con agua con vinagre.

No utilizar pomadas con antibióticos o con cortisona si no han sido indicadas por su médico.

Si las lesiones no ceden en un plazo de uno a dos días, consulte con su médico. Sólo examinando al niño se puede establecer el diagnóstico correcto.

Los médicos recomiendan también airear la zona del pañal, exponerla al sol a diario para que se pueda generar vitamina D en la piel. También recomiendan los pediatras que cuando se cumplan los dos años, el niño ya debe controlar sus evacuaciones y micciones, por consiguiente no debería usar más pañales.

Por tanto, ¡es más fácil prevenir la pañalitis que manejar la dermatitis!

Véase también:


Fuentes:

  1. Guía de Autocuidados Clínica Mayo. Versión 2010.
    2. http://www.umm.edu/esp_ency/article/000964all.htm

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