Llevado a cabo desde el año 2000, el objetivo del Día Mundial del Corazón es concientizar a la gente de que las enfermedades cardiocerebrovasculares (como el infarto al corazón y el infarto o derrame cerebral) son la primera causa de muerte en el mundo, responsables de 17,3 millones de defunciones cada año, y la cifra va en ascenso.