Controles médicos durante la primera infancia

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Al nacer, las personas poseemos sistemas inmaduros que requieren tiempos y apoyos para el normal y completo desarrollo, esto se logra con un adecuado seguimiento y atención médica que incluyen actividades de promoción y educación en salud dirigidas hacia las madres, los padres, la familia y el entorno; además es vital la activación de los esquemas de prevención de patologías específicas de demostrada eficacia con la vacunación.

El seguimiento y apoyo permanente a los niños y niñas por parte de su padres y el equipo de salud esta basada en las visitas periódicas de control al pediatra en las cuales se evalúa el crecimiento y desarrollo del infante y se generan espacios de información e intercambio de conocimientos con los diversos integrantes del equipo de salud y las familias con el fin de despejar dudas, compartir dificultades, y confirmar avances que constituyen el eje central del desarrollo integral del individuo.

Tener claridad sobre la prioridad de llevar a los niños al control médico periódico y asistir a la consulta oportuna ante una emergencia asegura el apoyo y la generación de hábitos de control y auto cuidado, facilitadores de una sociedad con mayores habilidades para mantener la buena salud.

El objetivo principal es informar a los padres y sensibilizar a la población sobre la frecuencia de los controles y las fechas en las cuales se deben llevar a consulta pediátrica los niños y niñas desde el nacimiento hasta los 14 años de edad para realizar un monitoreo del crecimiento y de su desarrollo.

Control del infante de los 0 a los 24 meses

Se debe realizar un control neonatal en el momento del nacimiento y a los 15 y 30 días después de salir del centro de salud, esto ayudará a detectar rápidamente problemas con la lactancia, entre otros.

La norma exige al menos 2 controles durante el primer mes de vida, sin embargo es importa señalar la relevancia de recibir información del equipo médico sobre el adecuado vínculo mamá-bebé, las pautas para una exitosa lactancia materna y el refuerzo de la autoestima materna.

Después del primer mes la frecuencia de los controles debe ser mensual hasta los 6 meses, después de esta edad y hasta cumplir el primer año son apropiados los controles cada 2 meses en casos de bajo riesgo de enfermedad, manteniendo la periodicidad mensual en población de mayor riesgo, es decir niños que han presentado alguna alteración de salud durante el primer año.

La frecuencia de controles recomendada en el segundo año de vida para el niño sano es trimestral. La misma podrá variar en función de los riesgos del menor.

Durante estas visitas el pediatra elaborará la historia clínica y realizará los exámenes para evaluar el crecimiento y desarrollo con base en el peso, talla y perímetro craneano del bebé elaborando los gráficas de crecimiento según la edad y el sexo.                                                   

También se evaluarán la carencias nutricionales, la calidad de la lactancia materna y la introducción de leches de formula y otros alimentos complementarios en la dieta del bebé.

Durante esta etapa se podrá verificar el desarrollo funcional las 4 áreas principales que incluyen el desarrollo motor y del lenguaje, y la coordinación personal y social, así como el estudio del medio ambiente familiar y social, los posibles déficits sicoafectivos y la detección  de patologías y malformaciones congénitas.

También se realizar los test para audición y visión, la radiografía de cadera para descartar una displasia y se aplica el esquema de vacunación según  la edad.

Control de infante de los 2 a los 4 años

La frecuencia mínima recomendada para realizar los controles médicos de los niños desde los 2 hasta los 4 años es cada cuatro meses. En estos controles se realiza un seguimiento a las acciones e historia clínica anterior y se efectúa una valoración de estímulos, aceptación de normas, negociación entre padres y el niño, exploración de la autonomía, manejo de límites y control de impulsos así como la detección de problemas del apetito, el sueño, la micción, y déficits de atención, conductas agresivas y relación con maestros y compañeros.  

Control de infante de los 5 a los 9 años

La frecuencia de control para los niños de 5 a 9 años debe ser anual y los principales componentes de estos controles deben incluir evaluación nutricional, gráficas de crecimiento según edad y sexo, diagnóstico funcional del desarrollo en sus 4 áreas, detección de déficit de atención con o sin hiperkinesia (TDAH), detección de trastornos o dificultades del aprendizaje, expresión infantil, detección de  problemas de postura y locomoción (escoliosis, vicios posturales)

Adicionalmente un adecuado diagnóstico funcional del desarrollo de la personalidad, maduración y adaptación al entorno.

Detección de problemas visuales y auditivos. Control con oftalmólogo previo al ingreso escolar.

Detección de aparición precoz de signos puberales.

Control del infante de los 10 a los 14 años

La frecuencia del control médico debe ser anual para dar seguimiento a la historia clínica y realizar un examen general que incluya valoración nutricional, gráficas de crecimiento según edad y sexo, diagnóstico de retrasos del crecimiento, delgadez extrema, sobrepeso y obesidad.

Adicionalmente se deben revisar aspectos relacionados con:  

  • La maduración y desarrollo sexual  (escala o estadios de Tanner). Inicio de relaciones sexuales. Prevención de abuso sexual, detección de violencia doméstica
  • Aspectos emocionales relacionadas con el humor, los miedos y las ideas de muerte
  • Detección  de problemas visuales y auditivos
  • Detección de  problemas de postura y locomoción
  • Detección de acné y otras enfermedades dermatológicas.
  • Detección de factores de riesgo cardiovascular como soplos, palpación de pulsos, control de presión arterial.  

    En esta edad los padres y equipo de salud deben promover en los chicos hábitos saludables de alimentación, ejercicio y juegos, vínculos familiares y sociales adecuados, fortalecimiento de la autoestima, prevención de depresión y carencias psicoafectivas motivando fuertemente el interés por el estudio y el realizar un proyecto de vida.

Véase también:

Artículos consultados:

  1. Guía de intervención Grupo de trabajo interinstitucional para el primer nivel de atención constituido por MSP  - IMM – FAC de MEDICINA (Dras. Mabel González, Gilda  Chirigliano, Mabel Bastos;  Myrtha Foren, Ana María Harretche, Ester Spalter).
  2. Programas de SSAE – RAP y Div. Salud de IMM (Dras Cristina Lustemberg, Elvira Siscar, Mireya Gomez Haedo, Myrtha Foren, Perla Vivas)
  3. Dirección General de la Salud, Área Niñez (Dr Jorge Quian, Dra Inés Iraola, Nut Cecilia Muxí)

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