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¿Dolor de espalda cuando niño?: dolor de espalda cuando adulto

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Normalmente se piensa que el dolor de espalda es una condición que sólo afecta a los adultos, especialmente a aquellas personas mayores de 65 años, que por diferentes razones (enfermedades, estrés, traumas, esfuerzos), empiezan a padecerlos y que, en ocasiones, pueden ser de difícil manejo.

¿El dolor de espalda también afecta a los niños?

Lo que es cierto es que el dolor de espalda (lumbalgia) puede afectar a personas de cualquier edad, incluso a los niños. Para ser exactos, se estima que de un 10% a un 20% de los niños en crecimiento pueden tener dolor de espalda, cifra que aumenta con el paso de los años en la adolescencia. Las causas de lumbalgia en esta etapa de la vida se ha relacionado con el crecimiento acelerado, lo cual genera un desequilibrio y una insuficiencia muscular, con una condición física inadecuada debido a sedentarismo o, por el contrario, a un exceso de actividad física.

¿Cómo saber qué causa el dolor de espalda en un niño?

Es importante saber que en los adultos, cuando se solicita una radiografía, es poco frecuente encontrar la causa del dolor en las estructuras anatómicas, pero en los niños sucede lo contrario. Entre menor sea el niño con lumbalgia, mayor es la probabilidad de encontrar una causa morfológica poco común, como tumores benignos o malignos, malformaciones congénitas o infecciones. Se estima que el 50% de los niños menores de cinco años con lumbalgia, pueden tener alguna de estas condiciones asociadas y requieren una aproximación diagnóstica muy rápida, por lo que los padres deberán estar atentos a esta condición.

En cuanto a los niños mayores de cinco años, la escoliosis y la fatiga suelen ser las causas más comunes asociadas al dolor de espalda. En el caso de los niños y adolescentes atletas, la lumbalgia debe llamar la atención de los padres, cuando el dolor persiste y no cede con el reposo.

¿Cómo identificar el dolor de espalda en un niño?

Los signos de alarma a los que los padres deberán prestarle atención son: niños menores de cinco años con lumbalgia; dolor ocasionado por trauma agudo; limitación para realizar las actividades diarias; pérdida de peso; duración del dolor mayor a cuatro semanas; fiebre en las noches; dolor nocturno; dolor que se irradia hacia otro lugar y antecedentes de tumores. Ante la presencia de alguno de estos signos, se debe consultar inmediatamente al médico.

Ahora bien. La importancia de que los niños y los adolescentes con lumbalgia reciban un tratamiento adecuado y de que se establezcan mecanismos de prevención en aquellos que no lo desarrollan, se basa en una investigación clásica que fue publicada a mediados de la década de los noventa en la prestigiosa revista “Spine”.

El estudio, liderado por el doctor Harreby, realizó seguimiento durante 25 años a un grupo de 614 adolescentes de 14 años a los que les habían tomado una radiografía de la columna lumbar o torácica, independientemente de que tuvieran lumbalgia. La investigación encontró que sólo el 11% de esos adolescentes tuvo, efectivamente, dolor de espalda, pero que el 84% de los adolescentes que lo tuvo, permaneció con dolor durante su vida adulta.

Los investigadores concluyeron que los adolescentes con dolor de espalda y antecedentes familiares de lumbalgia, tienen una probabilidad del 88% de continuar con el dolor durante su vida adulta, haciéndose cada vez peor. Por esta razón, resulta importante establecer unas adecuadas medidas de prevención y de diagnóstico precoz, para tratar de evitar este desenlace durante la edad adulta.

Véase también:

Bibliografía:

  1. Hasler CC. Back pain during growth. Swiss Med Wkly. 2013; 143:w13714.
  2. Harreby M, Neergaard K, Hesselsoe G, Kjer J. Are radiologic changes in the thoracic and lumbar spine of adolescents risk factors for low back pain in adults? A 25-year prospective cohort study of 640 school children. Spine. 1005; 20(21):2298 – 2302.

Redacción Salud. Editores Académicos SAS. Marzo de 2015.