La dislipidemia no cesa

dislipidemia-no-cesa-articulos-mes-xxiv
Comparte

La dislipidemia es la alteración de los niveles de lípidos en la sangre. Llamados coloquialmente "grasas", los lípidos son un conjunto de moléculas entre las que se encuentran el colesterol total, el colesterol LDL, el colesterol HDL y los triglicéridos. A diferencia del resto, el colesterol HDL también se conoce como "colesterol bueno" pues ayuda a eliminar el "colesterol" malo del cuerpo. Las alteraciones lipídicas más comunes son el aumento del colesterol total, el colesterol LDL y los triglicéridos y la disminución del colesterol HDL (ver más: Dislipidemia).


Desencadenantes de la dislipidemia

Las dislipidemias pueden ser hereditarias o adquiridas. Las primeras, como su nombre lo indica, son causadas por variaciones genéticas que afectan el metabolismo de las grasas. Las segundas surgen en el transcurso de la vida, están asociadas al estilo de vida y, por lo tanto, son prevenibles.

La alimentación rica en lípidos, carbohidratos y azúcares y baja en fibra, verduras y frutas, el consumo de cigarrillo, alcohol y otras drogas, el sedentarismo, algunos medicamentos (anticonceptivos orales, corticoides, diuréticos y beta-bloqueadores) y algunas enfermedades (obesidad, hipotiroidismo, diabetes tipo 2 y falla renal) incrementan el riesgo de padecer dislipidemia.

Esta patología tiene escasos síntomas y signos; solo en casos muy severos pueden presentarse depósitos de grasa que se manifiestan con cambios en la piel; también pueden aparecer complicaciones como las afecciones cardiovasculares y la diabetes. La dislipidemia se diagnostica mediante una prueba de sangre llamada perfil lipídico y el manejo puede o no incluir medicamentos pero seguro incluye la adopción de hábitos de vida saludables. Los fármacos más utilizados son conocidos como estatinas.

Pero a pesar del tratamiento, los niveles lipídicos de muchos pacientes con dislipidemia continúan por fuera de los límites normales y ellos experimentan complicaciones como las mencionadas arriba. Por esta razón, investigadores de la Universidad de California en Estados Unidos realizaron un estudio con el objetivo de evaluar dichos niveles en la población de este país en manejo con estatinas.

Los autores examinaron el cumplimiento de las metas de colesterol LDL y colesterol no-HDL (definido como el colesterol total menos el colesterol HDL) en los participantes de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición 2009-2010 que estaban recibiendo estatinas para el tratamiento de su dislipidemia; de los 5.995 adultos encuestados, 463 (7,7%) tomaban el medicamento. En total, el 64% de estos cumplían las metas de colesterol LDL y el 63% cumplían las metas del colesterol no-HDL. De las personas que no cumplían las metas, el 41 y el 39% estaban alejados en más del 30% de los límites de colesterol LDL y colesterol no-HDL, respectivamente. Los participantes no hispánicos de raza negra y aquellos con enfermedades cardiovasculares y diabetes fueron los más alejados de los límites.

Los autores concluyeron que, a pesar de la terapia con estatinas, muchas personas continúan sufriendo dislipidemia. Debido a que numerosos estudios han demostrado la efectividad de estos fármacos, se requieren investigaciones que consideren otros factores relacionados con el cumplimiento de las metas lipídicas como la adherencia al tratamiento y las modificaciones en el estilo de vida.

Véase también:

Fuentes

Wong ND, Chuang J, Zhao Y, Rosenblit PD. Residual dyslipidemia according to low-density lipoprotein cholesterol, non-high-density lipoprotein cholesterol, and apolipoprotein B among statin-treated US adults: National Health and Nutrition Examination Survey 2009-2010. J Clin Lipidol. 2015 Jul-Aug;9(4):525-32.

Por: Redacción Salud. Editores Académicos SAS. Septiembre 10 de 2015.

Recomiendanos
Al día en salud no sugiere diagnósticos o tratamientos médicos.
© 2022 al día en salud. Todos los derechos reservados.